Caótico Maligno

Archive for julio 2011

Haciéndola corta

with 2 comments

Suena el teléfono en mi casa.

-¿Hola?
-Hola, buenas tardes -la voz de una joven llena mi oreja izquierda- Llamo de la empresa Xxxx para informarle que su número ha sido beneficiado con una prueba e instalación sin cargo de un sistema de alarmas. ¿Con quién tengo el gusto de hablar?
-La verdad, no estoy interesado.
-¿Puedo saber el motivo?
-Tengo muchos gastos.
-¿Tal vez pueda sugerirnos algún amigo o familiar a la que podamos ofrecerle el equipo?
-No tengo familiares en La Plata.
-De acuerdo, que tenga buenas tardes.
-Adiós.

Transcribí la comunicación más reciente que tuve con un telemarketer y que, practicando las modificaciones de cada caso, es el modelo que aplico con mayor frecuencia. Demoró menos de un minuto, y, aunque tiene menos onda que pelo de chino representa una respuesta socialmente aceptable. Conozco quienes cuelgan antes de escuchar de dónde llaman: eso es menos simpático aún, mucho más rápido e igual de efectivo, pero no quiero cargar las tintas con el sujeto detrás del teléfono: está realizando un trabajo que me molesta, pero es su trabajo. Probablemente preferiría estar de vacaciones en lugar de llamarme para venderme algo mientras su jefe quizás esté de vacaciones, así que trato de rechazar la oferta sin mostrarme interesado y sin brindar datos personales. De paso, en la breve comunicación le hago un favor a él o ella y a su empresa.

Al telemarketer le brindo alivio al evitarle repetirme parte de su monserga comercial, esa que pronuncian como si fuera un mantra pero a toda velocidad, desafiando la mecánica de la dicción. Como consecuencia, reduzco su potencial burnout y quizás hasta le otorgue un instante adicional de descanso entre llamadas.

Beneficio a la compañía al reducirle el costo de la comunicación, en tiempo y dinero. Siendo partícipe indispensable de tal utilidad, próximamente reclamaré mi correspondiente paquete accionario.

Lee el resto de esta entrada »

Written by Pablo

29/07/2011 at 9:41 am

Publicado en Anécdotas

Tagged with ,

Risky Business

leave a comment »

Revolviendo papeles en una estantería encontré un par de sobres. Correspondencia en papel de unos cuantos años atrás, en épocas distantes de la actual comunicación informática que me hicieron recordar una vieja historia.

Cuando obtuve mi primer trabajo en blanco se abrió un mundo nuevo, el legal. Aprendí y acepté las formalidades de la incorporación al sistema, desde redactar una declaración jurada a completar un grupúsculo de formularios (seguro, obra social, etc.). Entre otras cuestiones, me preguntaron en qué repartición deseaba efectuar mis aportes jubilatorios. Como en aquel momento se podía optar por el sistema de capitalización (léase AFJP, alternativa privada) o por el sistema de reparto (estatal), me incliné por el último.

Nunca me gustó el nombre “sistema de reparto”. Lejos de sonar equitativo, se me antoja corrupto, inmoral, remite a una siniestra confesión, a una espuria declaración de principios. Por su parte, “sistema de capitalización” no le va en zaga, aunque es más discreto: su denominación omite especificar quién es el beneficiario. Como si dijera “alguien está acumulando dinero”.

Como decía, días después me llamaron de la Oficina de Personal. Sin mediar mayores explicaciones, se me informó que había surgido un inconveniente y me dieron la dirección de ANSES para que me ocupara en persona de mi situación previsional.

Así que en la mañana siguiente me dirigí allí. Cerca del mediodía me atendió un empleado parco, frío y eficiente, con cara de cansado.

Después de introducir mis datos y analizar mi información me dijo que no podía incorporarme al sistema de reparto.

-No puedo porque estás en una AFJP –soltó, sin darme tiempo a preguntar lo obvio.

Lee el resto de esta entrada »

Written by Pablo

23/07/2011 at 5:40 pm

Publicado en Anécdotas

Tagged with

Una opinión más del canon digital

leave a comment »

He estado leyendo sobre este añejo proyecto en los últimos días, y sigo creyendo que deja mucho que desear, ni siquiera tiene buenas intenciones. Está colmado de puntos cuestionables, que, para no ser reiterativo, me limitaré a citar: la presunción de delito, la invasión a la privacidad (artículo 19 de la Constitución Nacional), el dudoso destino de los fondos, ejemplos donde el cobro del gravamen sería injusto, entre otros.

Este es uno de los últimos artículos que leí, es bastante claro incluso para quien aún no se ha enterado de qué va la mano. Toca además el fracaso en la implementación del canon en España (la llamada ley Sinde), que ahora acarrea la matriz de la desconfianza merced al desvío de los fondos, y comenta sobre la necesidad de cambiar el modelo de negocio musical.

Además de todos estos ítems, me preocupa el mensaje que nos está enviando el Estado nacional a través de este proyecto.

Primero, el Estado admite su incapacidad de combatir la piratería, porque no puede o no quiere. El mismo Estado que, por citar un delito corriente, incorpora empleados en negro entre sus instituciones. Si la administración pública no cambió en los últimos treinta segundos, una obscena mayoría de las PCs tiene instalado Windows desde una copia ilegal.

Lee el resto de esta entrada »

Written by Pablo

18/07/2011 at 3:32 am

Publicado en Opinión

Tagged with

Duda

with one comment

Ya es noticia vieja el resultado de las elecciones porteñas del domingo. Todo el mundo lo sabe, todos opinaron. Incluso Fito Páez, cuyas declaraciones, junto a las repercusiones que generaron, están añejándose como el vino en un tonel.

Lo que escapa a mi comprensión es la paliza que propinó Macri en las urnas. Diecinueve puntos de diferencia escapan a barrios o clases sociales, que son las típicas excusas explicaciones de los analistas políticos para dilucidar el mapa electoral. No es un líder carismático, ni elocuente, tampoco canta muy bien que digamos: temo que si sigue insistiendo Freddy Mercury vuelva de los muertos para vengarse.

A no ser que haya querido evitarse un cambio, no encuentro una razón de peso para lo que ocurrió. Por eso, porque el número fue tan grande que hace suponer que el ballotage será una erogación inútil, me gustaría que algún votante de Mauricio Macri me contara por qué lo votó. Qué fue lo que llevó a elegirlo por sobre los demás. Quisiera saber qué ponderó a la hora de elegirlo. Yo hubiera tenido en cuenta algunas notas de su gestión, como por ejemplo:

Con esto no pretendo desacreditar o desvalorizar la decisión de la mayoría, ni a los porteños, ni pontificar. Tampoco soy un adalid del voto calificado. Leo diarios y revistas de actualidad y son este tipo de noticias las que llenan mis ojos.

Felicito la ausencia de incidentes, asumo que fueron comicios bien organizados, ordenados y transparentes. Que cada uno haya elegido a quien más le haya gustado, con convicción y esperanza.

Written by Pablo

14/07/2011 at 10:39 am

Publicado en Opinión

A fojas cero

with 2 comments

Ella se veía elegante y bien arreglada; se había preparado para la ocasión. Aún así, como al pasar, sin esperanzas de éxito pero aplicando sus armas usuales, intentó, una vez más, doblar mi cerviz. Como en tiempos anteriores, aunque desdeñosamente esta vez, me mantuve en mis trece, tratando de hacerle entender que lo mejor era dejar las cosas como estaban, que había riesgos que convenía no correr, que era más adecuado hacer lo correcto.

Remonté mi memoria a la vez anterior, donde, dedicándome más tiempo y atención, formuló la misma prosaica e imprudente proposición que a desgano trató de repetir este lunes. Su oferta obtuvo un nuevo clon de mis anteriores rechazos. Pienso que darle una chance a su arremetida representa tomar un trayecto peligroso, es internarse en aguas turbulentas: una vez que la corriente me lleve, no habrá forma de regresar. Prefiero la tranquilidad de los ríos apacibles y confiables, donde puede evitarse la zozobra, el mal tiempo, donde es menos probable que el bote encalle, sus cuadernas crujan un dolor seco, su quilla, en un quejido óseo, permanezca apenas visible. Después de una colisión siempre hay daños, hay víctimas, hay caos y lamentos. Una reparación, entonces, tórnase imperativa, en ocasiones insuficiente, y en los casos cuyas azarosas circunstancias permiten proseguir la situación demanda replantearse el rumbo.

Lee el resto de esta entrada »

Written by Pablo

06/07/2011 at 6:37 pm

Publicado en Cosas que pasan

Tagged with